El hotel Balmes, situado en una calle tranquila cerca del passeig de Gràcia, ofrece la posibilidad de disfrutar de un cuidado jardín en pleno Eixample barcelonés.
El establecimiento hotelero, que pertenece al grupo Derby Hotels, ocupa un edificio de los años noventa y de arquitectura funcional, donde destaca el abundante cristal de la fachada que anticipa la luminosidad de los interiores.
El tupido jardín, aislado del exterior por altas paredes de ladrillo y adornado por algunas palmeras, ofrece rincones de calma fuera del trasiego urbano.
Una piscina, tumbonas, sombrillas y mobiliario de jardín permiten darse un chapuzón, disfrutar un rato de sol o saborear una copa al caer la tarde.
El interior, remodelado hace pocos años, ofrece una decoración que juega con el contraste de los materiales, los suelos de mármol haciendo grecas, los butacones de diseños modernos y la amplitud de los espacios.
Una exposición permanente de arte africano hace de contrapunto exótico en la modernidad de las instalaciones. Éstas incluyen los correspondientes espacios comunes: cafetería, salas de estar, bar y restaurante con servicio de bufé y cocina internacional.
Cuenta con 21 habitaciones sencillas, 71 dobles y ocho suites, con salita propia y algunas con una bonita terraza con vistas al jardín. Todas ellas están amuebladas con funcional sencillez y bien insonorizadas.
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