El hotel Bon Retorn, a las afueras de Figueres, propone un trato familiar y una excelente ubicación para planificar recorridos por la comarca del Alt Empordà.
El establecimiento ocupa un característico conjunto de edificios de finales de los años sesenta, de muros blancos y escasa altura, bien integrado en el entorno. En el exterior, además del amplio aparcamiento, hay una zona ajardinada, así como una piscina con chiringuito.
El interior, rehabilitado recientemente, ha sido equipado con nuevas tecnologías y conexión wifi, que conviven con una decoración sencilla y un mobiliario funcional.
Las estancias comunes incluyen sala de estar con televisión, sala de reuniones, zona infantil, bar, cafetería y un comedor, donde se sirven los desayunos tipo bufé.
Las cincuenta habitaciones se reparten en varias categorías: sencillas, dobles y especiales, todas climatizadas y luminosas. Algunas están adaptadas para personas con movilidad reducida. Una decoración sin pretensiones y un buen equipamiento, que incluye minibar y televisión por satélite, subrayan el carácter familiar del establecimiento.
Su restaurante, con tres salas climatizadas, ofrece una cocina elaborada a base de productos de temporada. La amplitud de los comedores, con capacidad para 250 personas, permite su uso para banquetes y celebraciones.
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