El hotel Cal Teixidó ocupa un gran caserón de paredes de piedra en pleno Pirineo leridano.
Esta villa, que se remonta a la Edad Media, se encuentra en un cerro a más de mil metros de altitud y ofrece generosas panorámicas de la sierra del Cadí.
La fachada se caracteriza por sus ventanales y balconadas adornadas por abundantes macetas. En el interior destaca el acogedor salón, cuya chimenea caldea las tardes de invierno.
Los techos de madera, las alfombras y los confortables muebles contribuyen a la calidez de las catorce habitaciones. Éstas están presididas por grandes camas con cabeceras de madera. Cuentan con bañera de hidromasaje y ofrecen rústicos detalles decorativos, como jarrones con flores, cuadros y pequeños escritorios.
Otro de los atractivos del hotel es su restaurante, que ocupa un antiguo establo decorado con esmero. En su carta destacan los productos locales, como los embutidos, las carnes de la zona, los quesos artesanales y una cuidada selección de vinos catalanes.
Una sala destinada a empresas, El Braser, brinda sus instalaciones polivalentes para una comida privada o una reunión. El hotel ofrece, además, el acceso a las últimas tecnologías.
Categorías:
Etiquetas:
0 comentarios
¿Quieres comentar? Regístrate o inicia sesión