Las estrechas calles de una judería medieval garantizan el descanso en este hotel situado en el bonito pueblo de Castelló d’Empúries, limítrofe con el Parc Natural dels Aiguamolls de l’Empordà. Su ubicación, a medio camino entre Figueres y Roses, en una zona del Alt Empordà con un rico pasado, avalan también los atractivos y la riqueza histórica del entorno.
El hotel ocupa una bella casa del barrio judío, construida en piedra y en cuyo interior destacan las imponentes bóvedas, que no se han alterado desde el siglo XVII, cuando se alojó aquí el marqués de Dosaigües. Su situación en pleno casco urbano no ha permitido grandes espacios ni zonas ajardinadas, pero el edificio ha sacado buen provecho de la espléndida terraza, en la que se ha instalado la piscina y una zona de mesas.
El caserón, catalogado como Monumento Histórico, se ha rehabilitado con el mayor mimo posible, respetando todas sus características constructivas. En la decoración tienen un papel importante los colores, el mobiliario y algunos objetos y espejos de época. Las instalaciones incluyen un agradable café bistrot, una acogedora sala de estar, una sala de reuniones y once habitaciones dobles, algunas especiales, con jacuzzi o terraza.
Tampoco escasean los mimos a los huéspedes, que pueden disfrutar de sabrosos desayunos, platos bien preparados en la cafetería y una excelente información turística de la zona.
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