Las aguas del río Muga acompañan el descanso de los huéspedes en este antiguo molino harinero situado en el Alt Empordà, muy próximo a Figueres, en dirección a la frontera francesa.
El molino fue construido en el siglo XVIII y estuvo en activo hasta los años sesenta. Tiene unos muros gruesos y unas grandes bóvedas de piedra, sustentadas por vigas de madera, que denotan su antigüedad.
A su alrededor hay un cuidado jardín en el que abundan las plantas y el arbolado, sobre todo en la zona cercana al río, donde también se ha habilitado una terraza con tumbonas para tomar el sol y disfrutar del paisaje.
En el interior resaltan las paredes de piedra vista y un mobiliario donde se mezclan piezas del siglo pasado con otras anteriores de madera. Entre las estancias cuenta con comedor, sala de estar y sala de reuniones. Dispone de siete habitaciones dobles y una triple, todas con baño.
La vieja tradición hostelera de la familia propietaria se pone de manifiesto en la agradable acogida que dispensan a sus huéspedes, y la abundante información que proporcionan sobre la zona.
La cocina es excelente, con especial dedicación a los guisos tradicionales del Empordà y a la presencia de los productos de temporada, como las setas y la caza.
Categorías:
Etiquetas:
0 comentarios
¿Quieres comentar? Regístrate o inicia sesión