El Kalima se halla situado en pleno paseo marítimo de la localidad termal de Caldes d’Estrac. Destaca por su arquitectura modernista y sus magníficas vistas al mar Mediterráneo.
Su historia se remonta más de cien años atrás. Primero fue la vivienda de una familia acaudalada, después se convirtió en una pensión y más tarde pasó a ser uno de los bares musicales más populares del Maresme. De esta última época ha conservado el nombre, que evoca la bruma procedente del mar y también los corchos que llevan las redes de pesca.
El edificio, de sobria elegancia, ha sido objeto de una cuidadosa rehabilitación que ha incorporado el uso de energías renovables y ha mantenido intactos elementos como los balcones de enrejado y los preciosos azulejos que adornan algunas paredes. Un pequeño jardín de césped, con senderos de losa y rincones sombreados, sirve de pulmón al hotel, que se distribuye en tres plantas.
En el interior se encuentran el comedor de desayunos, la sala de estar y las once habitaciones, en su mayoría dobles, todas con baño y conexión a Internet, y algunas con balcón a la playa.
La sala de reuniones habilitada en la planta baja es una buena opción para realizar actividades de empresa, suavizadas por la brisa del mar. La posibilidad de acudir a uno de los baños termales de los balnearios de la localidad forma parte de la oferta del establecimiento.
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