En la comarca del Baix Penedès, una antigua masía ha sido colonizada por este hotel que ofrece un delicioso jardín para relajarse. El pueblo de Banyeres, situado a poca distancia de El Vendrell, está muy bien comunicado por su proximidad al cruce de las autopistas A-2 y AP-7, y ocupa una zona rica en yacimientos arqueológicos.
El edificio es una preciosa masía del siglo XVIII, que se ha rehabilitado con sumo respeto a sus características arquitectónicas: grandes vigas de madera, barandillas de forja o arcos de piedra.
El exterior se ve animado por un bonito patio con palmeras donde está la piscina, el jardín y una amplia terraza que recorre todo el alero de la primera planta.
Un interior elegante y acogedor, con cierto aire rústico de antigua “casa bien” y una rica colección de detalles y muebles de época, se prodigan en el salón de estar con varios ambientes, la encantadora salita con chimenea bajo un arco de piedra o la primitiva cocina reconvertida en una acogedora sala.
Las catorce habitaciones, todas con baño, son espaciosas y en algunos casos cuentan con mobiliario antiguo, alcobas, sala propia o terraza.
Los propietarios, que se vuelcan en el trato y facilitan una buena información a los huéspedes, disponen de un restaurante abierto al público con platos tradicionales y toques propios. Entre sus especialidades destacan unas pantagruélicas calçotades, servidas en la temporada de esta deliciosa verdura.
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