El hotel Mas Ros se encuentra entre Cassà de la Selva y Llagostera, a diez kilómetros de Girona capital. Esta antigua masía ha sido transformada en un acogedor alojamiento de ambiente familiar.
A poca distancia, las playas de Tossa de Mar y Sant Feliu de Guíxols, así como el macizo de Les Gavarres, ofrecen numerosos alicientes para descubrir la variada riqueza natural de la comarca.
El establecimiento está integrado por dos edificios que formaban una gran casa solariega datada del siglo XIII y que se rehabilitó para el turismo rural en el 2005.
Un cuidado jardín, con árboles de buen porte, precede al hotel. En su parte trasera, a pocos metros, se abre paso un carrilet, transitable en bicicleta, que une Girona con la Costa Brava.
Una decoración de estilo rústico, con abundante madera y muros y dinteles de piedra vista, contribuye al cálido carácter de los interiores. Cuenta con una sala de estar con chimenea, un comedor y una sala polivalente de reuniones con apoyo de las nuevas tecnologías.
La zona de alojamiento incluye nueve amplias habitaciones, individuales o dobles, con baño completo, suelos de tarima y luminosos ventanales. Todas tienen conexión a Internet, televisión y caja fuerte. Además, se puede disponer gratuitamente de un ordenador personal.
El restaurante, con un entrañable estilo rústico bajo grandes techos abovedados, abre sus puertas junto al establecimiento. Su reputada cocina se basa en una excelente selección de platos de la gastronomía tradicional catalana y de mercado con guiños innovadores.
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