Una importante bodega de viñedos de El Port de la Selva, venidos a menos tras la epidemia de filoxera, se ha reconvertido en el hotel Porto Cristo, que ya tiene una cierta solera en el oficio.
El edificio data de 1804 y ha sido totalmente rehabilitado. Sin embargo, mantiene su elegante estructura en la fachada y en la escalera. Junto al caserón, una terraza al borde del mar anticipa la entrada al restaurante.
Una gran escalinata recibe al viajero, que en entre las estancias comunes dispone de una sala de lectura, una sala de arte, dos restaurantes y la zona de dormitorios.
Dispone de quince habitaciones dobles, funcionales y amplias, todas con baño y acceso a Internet. Algunos dormitorios cuentan con terraza, jacuzzi y excelentes vistas al mar.
El servicio de comedor incluye desayunos de tipo bufet y una cuidada carta de especialidades de la cocina catalana con productos de temporada.
Los propietarios ofrecen información sobre la zona, entre la que se incluyen rutas para todos los gustos, con o sin guía, excursiones en coche y todo tipo de propuestas para los más activos.
La tradición turística del pueblo, perteneciente al Alt Empordà, se explica por su situación al borde del mar, en uno de los rincones más espectaculares de la costa del cabo de Creus, camino de la frontera.
Categorías:
Etiquetas:
0 comentarios
¿Quieres comentar? Regístrate o inicia sesión