Prat Barrina es una espléndida masía tradicional que ha conservado todas sus tierras. Los productos de la propia huerta y del corral llegan directamente a la mesa de esta masía.
El edificio se alza en la ladera norte de la sierra de Castelltallat, en un lugar aislado y rodeado por bosques y prados, a las afueras del pueblo. Ofrece un tranquilo paisaje que, sin embargo, está bien comunicado con la populosa Manresa.
La masía se configura en torno a un amplio patio central y evoca el pasado de este tipo de construcciones. En ella destacan la granja, el almacén de grano y el pajar. En un cobertizo se conservan utensilios y herramientas de los tiempos en que la masía era autosuficiente.
El conjunto de edificios aparece rodeado de un jardín con frondosos árboles y una piscina redonda habilitada en la antigua balsa destinada a regar los campos. Algo más apartados están los corrales, los prados de pastos y una zona de bosque que invita al paseo.
El interior conserva las viejas vigas de madera, los gruesos muros y un gran arco de piedra de estilo románico que preside la sala de reuniones o exposiciones.
El mobiliario, rústico y tradicional, dota de calidez a las dependencias, que incluyen dos apartamentos con cocina, sala con chimenea y capacidad para cinco personas. En otro edificio hay dos habitaciones dobles con baño que comparten una sala-comedor-cocina, también con chimenea.
Los propietarios sirven a sus huéspedes unos excelentes desayunos y cenas elaboradas con alimentos caseros y naturales, y ponen un especial cuidado en los postres.
Una pequeña tienda con productos de elaboración propia, como mermeladas o dulce de membrillo, completa la oferta y permite llevarse un sabroso recuerdo de la masía.
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