El hotel Rocamar ocupa un edificio de 1975, de construcción sencilla y pintado de un blanco riguroso, tal como mandaba la moda de la época. Se encuentra situado en un lugar privilegiado, en el extremo de la bahía de Cadaqués. Posee unas magníficas vistas al mar Mediterráneo y al pueblo marinero, tocado por la magia de Salvador Dalí.
El hotel está rodeado por un amplio jardín formando terrazas. En él encontramos un bar-restaurante, una piscina, una pista de tenis, un minigolf y un parque infantil.
En el interior predominan los amplios espacios, las paredes encaladas y un cierto aire mediterráneo. La decoración es sencilla. Dispone de varias estancias comunes: restaurante, sala de reuniones, sala de ordenadores y salón de estar. La zona de dormitorios incluye seis habitaciones individuales y 79 dobles, todas con baño y la mayoría con vistas al mar y con terraza propia.
El servicio de comedor incluye desayunos de tipo bufet. A la hora de comer se puede escoger entre el bufet y las especialidades a la carta.
Para mantenerse en forma, el establecimiento ofrece algunas propuestas de turismo de salud, como la piscina cubierta, la sauna y el hidromasaje.
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