El hotel Sa Rascassa, rodeado de una zona de pinar junto a la pequeña cala de Aiguafreda, propone una estancia tranquila junto al mar.
El cuidado jardín que rodea el establecimiento es una invitación a descansar, leer o dejarse llevar por la contemplación del paisaje de este recoleto tramo de la Costa Brava.
Una amplia terraza, con mobiliario de jardín, precede a la entrada del edificio y crea rincones umbríos, que se iluminan con lamparitas y velas al caer la tarde.
El edificio es una masía de piedra característica de la zona, adornada con ventanas y puertas rematadas por arcos redondeados que recuerdan vagamente las formas del gótico.
El interior, con una decoración sobria y agradable, ofrece cinco habitaciones dobles con baño, algunas con posibilidad de incluir una cama supletoria. Pequeñas mesitas, paredes de tonos cálidos y confortables camas contribuyen a la atmósfera de relax de las estancias.
El establecimiento incluye un restaurante en el que se sirven desayunos, comidas y cenas a base de platos típicamente mediterráneos. Ensaladas, pescados como el rape o la lubina y postres caseros predominan en una carta que propone, además, algunas carnes, pastas, arroces y guiños a la cocina asturiana, como la fabada o el pulpo con patatas.
Los dueños, buenos conocedores del entorno, ofrecen abundante información sobre lugares para visitar y actividades, como cursos de submarinismo, organizados desde el propio hotel.
Categorías:
Etiquetas:
0 comentarios
¿Quieres comentar? Regístrate o inicia sesión