El hotel Solana del Ter se encuentra a las afueras de Ripoll, en la carretera que conduce a Puigcerdà, y ofrece sus instalaciones desde hace más de cuarenta años a un turismo familiar.
Sucesivas ampliaciones y reformas han ido incorporando nuevos equipamientos. Hoy es un complejo vacacional que incluye un extenso camping, dos pistas de tenis y un parque infantil a los pies de un monte con un frondoso bosque.
Un espléndido jardín de césped, protegido por una barrera de aligustres, envuelve la piscina, de buen tamaño y con una pequeña zona para niños. El establecimiento abre sólo durante los meses de verano, cuando el calor suaviza los rigores de esta comarca pirenaica.
El hotel se reparte en dos edificios de buena planta, con una decoración funcional y amplios espacios comunes. Éstos incluyen salones de banquetes y salas de estar, así como una zona dedicada al bienestar corporal, con sauna, bañera de hidromasaje y gimnasio.
El establecimiento cuenta con varios salones destinados a convenciones y reuniones de empresa, con distintas capacidades —entre diez y doscientas personas— y con posibilidad de servicio de coffee break.
Las cuarenta habitaciones, cómodas y funcionales, equipadas con baño, televisión y una pequeña terraza con vistas al jardín, se reparten por las diferentes plantas.
El restaurante está volcado en la sustanciosa cocina tradicional de la región, con especialidades como el flan de champiñones, la trucha con nueces, el civet de jabalí o la espalda de cordero asada.
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