La época de construcción de este hotel, datado en 1874, ha marcado por completo su carácter y su historial, que siempre ha estado asociado a la misma familia. Desde sus orígenes, este caserón de influencias modernistas ha tenido un barniz señorial que no ha perdido con el paso del tiempo, ni siquiera en la última reforma, acometida recientemente.
Rodea el edificio un frondoso jardín donde se puede disfrutar de la cena. También dispone de una terraza porticada, en la que se puede iniciar el día con un desayuno si el cielo es propicio.
Los interiores mantienen el estilo señorial, con algunas piezas de mobiliario antiguo y detalles decorativos que remiten al pasado, repartidos por el salón de lectura, que cuenta con una pequeña biblioteca y juegos de mesa. También hay una sala con chimenea y una sala de convenciones.
Las habitaciones, equipadas de manera muy confortable, añaden una nota de modernidad con la conexión wifi.
El restaurante es muy conocido en La Seu d'Urgell, donde goza de un merecido prestigio. Propone una cocina clásica en la que destacan especialidades como los canelones de bacalao, los gallos del Alt Urgell al estilo de la abuela Quica o el helado de higos con chocolate caliente.
El hotel también aporta sugerencias para abrir el apetito, desde un paseo a caballo hasta un safari fotográfico o una excursión en globo por la comarca.
Categories:
0 comments
Do you want to comment? Sign up or Sign in