Un edificio del siglo XIX, que sirvió como colegio de monjas carmelitas, ha dado un giro en su historia y se ha convertido en un elegante hotel que abre sus puertas en una calle del casco viejo de Cardona.
Ajeno al paso de los visitantes que recorren la villa medieval, el interior del hotel es un remanso de calma, adornado con una decoración de aire clásico y con las paredes pintadas de tonos crema. Algunos elementos, como los suelos de mosaico y los grandes ventanales de las antiguas aulas, sugieren una restauración muy cuidadosa que ha mantenido algunos recuerdos de su pasado escolar.
Espacioso, da paso a la planta baja donde se encuentra la recepción y el restaurante, bautizado como Les Monges, en recuerdo de las primitivas habitantes del caserón. En sus mesas se sirve cocina catalana con predominio de las especialidades del Solsonès y el Bages. En el mismo restaurante hay un reservado, la sala Adalés, destinado a reuniones de trabajo.
Las diecinueve habitaciones, algunas de ellas especiales, son amplias y cómodas. Todas ellas cuentan con baño, acceso a Internet y televisor de pantalla plana.
La planta superior del edificio, incluye la llamada sala Oliba, equipada con nuevas tecnologías y acondicionada para convenciones y actos sociales. Su mayor atractivo es la terraza, con unas vistas espectaculares del castillo de Cardona.
Categories:
0 comments
Do you want to comment? Sign up or Sign in