Un islote antiestrés: así podría resumirse la gran virtud de esta casa, que ofrece una alimentación natural con productos de cosecha propia.
Su privilegiada situación, en el centro del Baix Empordà y muy cerca de la playa, no impide que el alojamiento sea un remanso de paz en una mínima aldea perteneciente a Palau-sator, con apenas veinte casas y asociada a un antiguo monasterio.
Una carretera rural escondida entre árboles conduce a la aldea y al alojamiento. El edificio, recién adaptado a su nuevo cometido, cuenta con jardín, huerta y granja con conejos, cabras y gallinas, que surten la cocina de la casa.
El interior, de una agradable sencillez, se reparte entre el amplio y luminoso salón y un comedor donde se sirven los desayunos, abundantes, y las cenas. La zona de alojamiento incluye seis habitaciones dobles con baño.
Para los huéspedes más pequeños, los propietarios tienen reservada una buena sorpresa: dos ponis que pueden montar o que les llevarán de paseo en un carrito.
Categories:
Tags:
0 comments
Do you want to comment? Sign up or Sign in