La ubicación de esta casa rural, en un pequeño pueblo que se asoma al paisaje de La Cerdanya, tiene algo de mirador y de refugio. Desde la terraza de la construcción, las vistas aparecen dominadas por los perfiles de la sierra del Cadí y por las laderas cercanas, cubiertas de bosques y prados en terrazas. La tranquilidad es total y sólo se ve interrumpida por los sonidos del ganado que pasta en el valle.
El edificio, que tiene su origen en una cuadra medieval, ha sido totalmente reformado manteniendo el respeto por las piedras de la obra original. Un breve porche da paso a la planta baja, donde están los dormitorios, tres dobles y uno cuádruple, todos con baño y amueblados con sencillez.
En la planta superior se encuentra la sala de estar, con techos de madera, pequeños detalles decorativos tradicionales, una sencilla biblioteca y juegos de mesa para pasar el rato. En la misma planta está el comedor, donde se sirven los desayunos, las comidas y las cenas, que se pueden degustar mientras se observa la sierra del Cadí, que asoma a través de grandes ventanales.
Precisamente esta sierra, declarada parque natural, es una de las excursiones más bonitas que se pueden. Dado que hay muchas otras opciones, conviene dejarse aconsejar por los dueños de la casa. Actividades como la práctica del esquí alpino, el cicloturismo y la escalada también forman parte del menú.
Categories:
Tags:
0 comments
Do you want to comment? Sign up or Sign in