Un campo de golf de nueve hoyos se extiende a los pies de este moderno hotel familiar, fruto de sucesivas reformas de un edificio del siglo XVI, que preside un altozano a poco más de 25 kilómetros de Barcelona capital.
A sus pies, el césped es como un manto verde cubierto de olivos. Los grandes ventanales de la planta baja sacan buen partido de la situación del hotel, que también cuenta con piscina y ofrece resguardo en una bonita terraza, con abundantes enredaderas, mobiliario de jardín y tinajas convertidas en macetas.
La antigüedad del edificio apenas es visible en algunas paredes de piedra, pero la decoración y el mobiliario apuestan por mantener una cierta solera, visible en los dormitorios, 25 en total, todos ellos con baño.
El resto de las estancias se reparte entre la cafetería, las salas de lectura y de reuniones, y el comedor, donde la jornada comienza con pan con tomate y dulces caseros.
El restaurante ofrece especialidades de cocina mediterránea elaborada con buenas materias primas y con algunos toques innovadores. La bodega también merece la atención del huésped. Todos los meses es posible degustar un vino escogido por la casa.
La presencia de una vetusta prensa de madera, junto a la fachada del hotel, parece indicar que la apuesta de este alojamiento por la modernidad no le hace olvidar sus raíces.
Categories:
Tags:
0 comments
Do you want to comment? Sign up or Sign in