El hostal Miralluna se encuentra integrado en el recinto amurallado de Peratallada. El encanto de este pueblo ampurdanés, con un núcleo antiguo de calles empedradas y cerradas al tráfico, impregna el propio establecimiento, ubicado en un caserón de piedra del siglo XVIII.
Un jardín, con una pérgola, árboles y arbustos de todo tipo, acompaña al edificio, que cuenta también con un acogedor porche donde se sirven los desayunos cuando hace buen tiempo.
Tumbonas de madera, lechos de césped y bonitas lámparas de jardín proponen un relajado disfrute de este delicioso espacio.
La cuidada decoración incluye muebles antiguos, labores de encaje, espejos, percheros, un piano de pared, tallas y lámparas que parecen sacadas de un escenario de cuento.
Las claras telas, los suelos de pavimento, las paredes de tonos cálidos y los techos abovedados contribuyen al acogedor carácter de las estancias, convertidas en un hogareño museo.
Dispone de seis habitaciones dobles, con cuidados cuartos de baño y algunas de ellas con vistas al jardín o al pueblo.
Los desayunos mantienen el refinamiento de la casa en la presentación, la vajilla y la variedad de ingredientes. Bollería, mermeladas, mantequilla, zumo natural de frutas, embutidos, miel, queso y frutos secos prometen al huésped un feliz comienzo de la jornada.
Categories:
0 comments
Do you want to comment? Sign up or Sign in